Oraciones

Puedes rezar una oración ideada por ti o tomar alguna de las oraciones propuestas aquí. Lo importante es la actitud y el espacio de tiempo que damos para ponernos en oración. Que este sea un momento tranquilo y con disposición interior para unirme a Dios.

ORACIÓN POR LA SANTIFICACIÓN DE LOS SACERDOTES

Santa Teresita del Niño Jesús
Oh Jesús que has instituido el sacerdocio para continuar en la tierra
la obra divina de salvar a las almas
protege a tus sacerdotes (especialmente a: ……………)
en el refugio de tu sagrado corazón.
Guarda sin mancha sus manos consagradas,
que a diario tocan tu sagrado cuerpo,
y conserva puros sus labios teñidos con tu preciosa sangre.
Haz que se preserven puros sus corazones,
marcados con el sello sublime del sacerdocio,
y no permitas que el espíritu del mundo los contamine.
Aumenta el número de tus apóstoles,
y que tu Santo Amor los proteja de todo peligro.
Bendice Sus trabajos y fatigas,
y que como fruto de Su apostolado obtenga la salvación de muchas almas que sean su consuelo aquí en la tierra y su corona eterna en el Cielo.

Amén

IMPRIMIR

ORACIÓN POR LOS SACERDOTES

San Juan María Vianney

Omnipotente y eterno Dios, mira el rostro de tu Divino Hijo
y por amor a Él, ten piedad de tus sacerdotes.
Recuerda que no son sino débiles y frágiles criaturas.
Mantén vivo en ellos el fuego de tu amor;
y guárdalos para que el enemigo no prevalezca contra ellos.
Y en ningún momento se hagan indignos de su santa vocación.
Te ruego por tus sacerdotes fieles y fervorosos.
Por los que trabajan cerca o en lejanas misiones.
Por los que sufren tentación y por los que te han abandonado.
¡Oh Jesús! te ruego por tus sacerdotes jóvenes y ancianos.
Por los que están enfermos y agonizantes,
y por las almas de los que estén en el purgatorio.
Te ruego por el sacerdote que me bautizó
Por los sacerdotes que perdonan mis pecados
Por los que me dan la Sagrada Comunión
Por aquellos a cuyas misas he asistido y asisto,
por los que me instruyeron y aconsejaron,
por todos para los que tengo algún motivo de gratitud.
¡Oh Jesús! guárdalos a todos en tu Corazón, concédeles abundantes bendiciones,
en el tiempo y en la eternidad.

Amén